Aprenda a invertir
Instrumentos de emisión
Cuando una empresa o una institución del Estado decide financiarse en bolsa, tiene tres caminos. La diferencia de fondo es simple: con deuda usted presta dinero y le pagan intereses; con acciones usted compra una parte de la empresa.
Emisiones de deuda o de renta fija
Estas obligaciones equivalen a que los emisores soliciten un préstamo a un plazo determinado a los inversionistas que compran dichos valores, a cambio de otorgarles un rendimiento o tasa de interés predeterminada.
Las emisiones de deuda se denominan:
- Papel comercial cuando el plazo es menor a 360 días.
- Bonos cuando el plazo es igual o mayor a 360 días.
Emisiones de acciones o de renta variable
Con esta alternativa una empresa se puede financiar sin contraer deuda, ya que sólo está vendiendo partes de su patrimonio, de tal manera que cuando una persona compra una acción, ésta se vuelve dueña de una parte de la empresa.
Los riesgos se comparten y los dividendos que se pagan dependen de los resultados y utilidades obtenidos por la empresa emisora.
Emisiones de bonos convertibles en acciones
El bono convertible en acción es un instrumento financiero que ofrece características similares a las que ofrece un valor de deuda, pero que deja abierta la posibilidad de poder convertirlo en una acción, es decir, en un valor de renta variable.
Los tres tipos de acción
Si el instrumento es de renta variable, no todas las acciones otorgan los mismos derechos:
Acciones ordinarias. Otorgan el derecho a participar con voz y voto en las asambleas de accionistas de la compañía y a percibir dividendos de la misma. Son emitidas con el fin de vincular nuevos accionistas para financiar y desarrollar la empresa, sin necesidad de incurrir en gastos financieros.
Acciones preferenciales. El propietario de estas acciones tiene derecho a recibir un dividendo mínimo con preferencia por encima de los accionistas ordinarios y al reembolso preferencial de su inversión en caso de disolución de la sociedad. Este accionista no tiene derecho a voto. Esta alternativa le permite al emisor capitalizar su empresa sin perder el control de la misma.
Acciones privilegiadas. Además de los beneficios de un accionista ordinario, estas acciones otorgan otros derechos económicos, como el derecho preferencial para el reembolso en caso de liquidación.
¿Listo para dar el siguiente paso?
Una entrevista personal, su perfil de inversionista y una propuesta concreta.